Lineargent, Incremento de la facturación de una joyería online un 45% sin aumentar el presupuesto.
Proyectos reales de Google Ads en ecommerce. Cada caso muestra el diagnóstico inicial, lo que cambié, y los resultados en números reales. Sin vanity metrics.

¿Cuál era el punto de partida?
Cuando llegué a la cuenta, lo primero que vi fue el historial: varios gestores distintos en poco tiempo, cada uno con criterios diferentes, y los cambios acumulados encima. La cuenta era una suma de decisiones contradictorias.
El problema más llamativo era estructural: tenían las keywords de marca negativizadas a nivel de cuenta y, al mismo tiempo, campañas de marca activas. El resultado era que esas campañas no podían convertir. Dinero invertido en brand que por configuración no iba a ningún sitio.
Pero el problema más caro era otro. La cuenta medía con Google Analytics, no con las conversiones nativas de Google Ads. Eso significaba que el algoritmo tomaba decisiones de puja sobre datos incompletos y, en muchos casos, directamente incorrectos. El ROAS de 2,5x que veíamos en el panel no reflejaba la realidad del negocio.
Y por encima de todo: el catálogo completo estaba activo en Shopping sin ningún criterio de rentabilidad. Aproximadamente 9.000€ de los 12.000€ mensuales de inversión se iban a productos sin historial de conversión. Se anunciaba igual un producto sin una sola venta que un bestseller contrastado. La cuenta crecía en impresiones y en clics, pero no en pedidos ni en margen.
Mi objetivo fue claro desde el primer análisis: antes de mover una sola puja, tenía que saber qué se estaba midiendo realmente.
Primero la verdad de los datos. Después, todo lo demás.
Fijar la medición antes de tocar nada
El punto de partida fue el tracking. Sin conversiones fiables en Google Ads, cualquier decisión de puja es un disparo al aire. Migré la medición a conversiones nativas de Google Ads, verifiqué que los eventos de compra se registraban correctamente y alineé los datos con los pedidos reales del ecommerce.
También corregí la configuración de marca: eliminé las exclusiones de brand a nivel de cuenta que bloqueaban las campañas de marca, y revisé la estructura para que cada tipo de búsqueda tuviera su tratamiento propio. Las búsquedas de marca exacta no compiten igual que un genérico; mezclarlas o, peor, bloquearlas es una forma de tirar presupuesto.
Solo cuando la medición fue fiable, empecé a tomar decisiones sobre la inversión.
- Medición migrada a Google Ads
- Exclusiones de brand corregidas
- Datos reales como base de decisión
Diagnóstico por SKU: separar lo que vende de lo que no
Con el tracking en orden, dediqué las primeras semanas a entender el rendimiento real producto a producto. Analicé el historial de conversiones por SKU cruzando datos de Shopping con el comportamiento de compra. El resultado confirmó lo que ya sospechaba: un volumen pequeño de referencias concentraba prácticamente todas las conversiones, mientras el grueso del catálogo consumía presupuesto sin generar ingresos.
En joyería con catálogo amplio, esto es casi siempre así. Los diseños rotan, la demanda no es uniforme y no todos los productos tienen el mismo margen. Seguir anunciando todo por igual es, en la práctica, subvencionar con paid media lo que no funciona por sí solo.
- Referencias ganadoras identificadas
- Catálogo sin conversiones mapeado
- Umbral mínimo de clics definido
Exclusión de productos sin rendimiento
Con el diagnóstico encima de la mesa, excluí de las campañas activas todos los productos que no tenían conversiones en un periodo representativo. No fue un corte arbitrario: definí un umbral mínimo de clics con cero ventas que marcara claramente cuándo un producto había tenido oportunidad real de convertir y no lo había hecho.
Esto liberó presupuesto de forma inmediata. Dinero que antes se repartía entre centenares de referencias empezó a concentrarse en las que tenían historial de compra demostrado. Los 9.000€ mensuales que antes se diluían en el catálogo pasaron a trabajar en los productos que la cuenta ya sabía vender.
- 9.000€/mes redirigidos a productos rentables
- Catálogo activo reducido con criterio
- Señal concentrada en lo que convierte
Estructura de campañas orientada a rentabilidad
Con el catálogo limpio, reorganicé la estructura aplicando un criterio único: cada euro de inversión tiene que justificarse en margen, no en cobertura. Lineargent no necesitaba en ese momento explorar nuevas categorías ganadoras; necesitaba asegurar que la inversión existente generara beneficio real.
Separé los productos por grupos de rendimiento, ajusté las pujas para que los artículos con mejor historial tuvieran prioridad de inversión, y definí objetivos de ROAS por grupo coherentes con el margen real de cada categoría. La estructura dejó de ser un reflejo del catálogo para convertirse en un reflejo del negocio.
- ROAS objetivo por grupo de producto
- Presupuesto priorizado por rentabilidad real
- Estructura = reflejo del negocio, no del catálogo
De 2,5× a 3,6×. +45% de facturación.
Sep–Nov 2025. Inversión estable en 12.000€/mes durante todo el periodo.
Cuando una cuenta no funciona, la causa rara vez está en las campañas.
La mayor palanca no fue tocar las pujas: fue saber qué se medía, corregirlo, y concentrar la inversión en los productos que la cuenta ya sabía vender. En un catálogo amplio como el de joyería, la rentabilidad no llega de estar en todas partes: llega de estar donde tiene sentido.
- +45% de facturación en 3 meses manteniendo la inversión en 12.000€/mes.
- 9.000€/mes redirigidos de productos sin conversiones a referencias con historial de compra demostrado.
- Medición corregida desde el primer mes : el algoritmo por fin tomaba decisiones sobre datos reales.
- Estructura orientada a margen , no a cobertura de catálogo: cada euro justificado en rentabilidad.
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